Es una asociación, sin ánimo de lucro, formada por las madres y los padres del alumnado de un centro educativo no universitario, cuya finalidad es la de participar e intervenir en la gestión del centro, con el fin de mejorar la educación y lograr un clima de convivencia en el mismo.
Somos madres y padres dispuestos a participar. Y con nuestra participación aumentar la calidad de la Escuela Pública o Concertada y profundizar en la gestión democrática de los centros.
Si volvemos la vista atrás, observamos lo mucho que hemos avanzado, desde que se crearon las primeras AMPAs. Sin embargo, lejos de una actitud conformista, hemos de ser conscientes de que queda mucho camino por recorrer. Tenemos una enorme responsabilidad y hemos de saber estar a la altura de las circunstancias. La Escuela Pública o Concertada depende, en buena medida, de nuestro apoyo, de nuestras ideas y de nuestra participación. De alguna manera somos los escultores que estamos diseñando y dando forma al modelo de Escuela Pública o Concertada.
Como madres y padres queremos lo mejor para nuestros hijos e hijas y para el adecuado desarrollo de su personalidad, con el fin de que aprendan a superar dificultades, a convivir con todos y a respetar las diferencias e impulsar un modelo integrador y valiente de Escuela Pública o Concertada, que no se limite a preparar intelectualmente, sino que prepare para la vida y para, desde la solidaridad, mejorar las relaciones sociales.
Las AMPAs estamos aquí porque sabemos que la negligencia y la pasividad suponen una complicidad con quienes mueven los hilos para desarticular los fundamentos de la Escuela Pública o Concertada y pretenden que nos desanimemos y que arrojemos la toalla.
Estamos aquí porque sabemos que siempre hay que dar la cara.
Estamos convencidos de que todas las entidades y/o personas que respaldamos la Escuela Pública o Concertada y aspiramos a desarrollar un modelo participativo, democrático y de calidad, no vamos a tolerar más retrocesos ni recortes, ni vamos a permitir que se pongan en peligro los pequeños logros tan trabajosamente conseguidos.
Estamos aquí dispuestos a participar porque sabemos que participando ejercemos un derecho democrático y constitucional, damos ejemplo de ciudadanía a nuestros hijos e hijas y cumplimos con un deber cívico y ético con la sociedad.
Una cosa está muy clara, no habrá educación de calidad y una buena convivencia, si no se vive una verdadera democracia en la escuela, donde el alumnado, sus familias y las AMPAs sean tenidas muy en cuenta a la hora de opinar sobre el proceso educativo y la gestión del mismo.